Utilización de antidepresivos durante el embarazo
- En mujeres a las que recientemente hemos retirado el tratamiento antidepresivo, el riesgo de una recaída depresiva durante el embarazo es muy elevado. Este riesgo es superior al 50%.
- Por el contrario, si no retiramos el tratamiento antidepresivo y una mujer se queda embarazada, el feto entrará en contacto con el antidepresivo. Es decir, a través de la placenta, los antidepresivos pasan de la sangre materna a la sangre del feto.
Estas dos ideas plantean una disyuntiva: ¿qué es mejor, exponer a la madre (y al feto) a una recaída depresiva o exponer al feto al tratamiento antidepresivo?
¿Son peligrosos los fármacos antidepresivos durante el embarazo?
La legislación actual impide realizar los estudios necesarios para poder responder con certeza a esta pregunta. Consecuentemente, no podemos asegurar a ciencia cierta el nivel de toxicidad que llega al feto a causa de fármacos antidepresivos. No obstante, a falta de estudios metodológicamente adecuados, sí disponemos de una amplia experiencia clínica respecto a la utilización de dichos fármacos durante el embarazo; de esta experiencia se derivan las siguientes afirmaciones:
- Citalopram, fluoxetina, fluvoxamina, sertralina y venlafaxina, todos ellos antidepresivos de utilización muy frecuente, así como los llamados antidepresivos tricíclicos (clomipramina, imipramina, nortriptilina), no parecen estar asociados a un mayor riesgo de malformaciones en el niño. Todos ellos, y en particular la fluoxetina (por su amplísima experiencia en embarazadas), serían los fármacos antidepresivos de elección en la mujer gestante.
- La paroxetina, fármaco de uso también muy extendido, podría favorecer la aparición de malformaciones congénitas. Por este motivo, en la medida de lo posible, debería evitarse la prescripción de paroxetina en mujeres embarazadas.
- Los antidepresivos conocidos como IMAOs (en la farmacia comercializados con el nombre de Parnate y Nardelzine) parecen aumentar el riesgo de malformaciones en el feto. Deben evitarse durante el embarazo.
- Mirtazapina, escitalopram y duloxetina, todos ellos antidepresivos de amplia utilización, por ahora deberían evitarse en mujeres embarazadas. El motivo de esta afirmación es que por el momento disponemos de poca información respecto a su uso en pacientes gestantes.
- No hay indicios claros de que el contacto del feto con los antidepresivos pueda motivar problemas futuros en el desarrollo físico o psíquico del niño.
¿Cuál es el tratamiento antidepresivo adecuado en una mujer embarazada?
- En caso de existir historia previa de depresiones leves o moderadas, se intentará reducir o suspender el tratamiento farmacológico antes de iniciarse la gestación.
- En mujeres sin historia previa de depresión y que durante la gestación desarrollan síntomas leves de depresión, se intentará evitar el tratamiento farmacológico, en favor del tratamiento psicológico.
- Si presenta antecedentes personales de depresiones recurrentes graves o si la sintomatología depresiva grave aparece durante la gestación, deberá administrarse tratamiento farmacológico antidepresivo.
Siempre que se prescriba un tratamiento farmacológico antidepresivo durante el embarazo deberá explicarse de forma exhaustiva a la paciente las ventajas y los inconvenientes de dicha opción terapéutica.
Bibliografia:
- Maschi S, Clavenna A, Campi R, et al. Neonatal outcome following pregnancy exposure to antidepressants: a prospective controlled cohort study. BJOG, 2008; 115: 283-289.
- Davis RL, Rubanowice D, McPhillips H, et al. Risks of congenital malformations and perinatal events among infants exposed to antidepressant medications during pregnancy. “Pharmacoepidemiology and Drug Safety”, 2007; 16: 1.086-1.094.