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El ejercicio físico no disminuye la progresión estructural en artrosis de rodilla avanzada.

imatge de julio

Fortalecer la musculatura de la cadera mejora los síntomas de la artrosis de rodilla severa pero no consigue disminuir su progresión estructural. Son los resultados arrojados por un estudio en más de 90 pacientes con artrosis de rodilla avanzada.


La artrosis de rodilla es una patología potencialmente muy invalidante. Constituye además un desafío para los especialistas en aparato locomotor puesto que no existe ninguna intervención terapéutica en la actualidad que haya demostrado con solidez disminuir su progresión. Únicamente disponemos de medidas para paliar el dolor.

Practicar ejercicio físico puede ser una buena manera de disminuir los efectos de la artrosis de rodilla. Fortalece la musculatura, mejora el equilibrio y reparte de manera más adecuada el peso del cuerpo, de manera que disminuye la carga soportada por las rodillas. Además, contribuye mantener un peso ideal, medida fundamental para enlentecer el deterioro de las articulaciones.

La musculatura de la cadera es fundamental para la deambulación. Proporciona equilibrio y reparte la carga de manera adecuada a las articulaciones inferiores (rodillas y tobillos). Por lo tanto, una adecuada tabla de ejercicios que fortalezca esta musculatura podría enlentecer la progresión de la artrosis de rodilla. Esto fue lo que pensaron K.L. Bennell y su equipo. Por ello pusieron en marcha un estudio en 90 pacientes con artrosis de rodilla con daño estructural avanzado. Un fisioterapeuta acudía al domicilio de la mitad de ellos para realizar ejercicios dirigidos a fortalecer la musculatura de la cadera, mientras que la otra mitad continuaron con su actividad diaria habitual pero sin ningún programa de entrenamiento añadido. El objetivo era demostrar que la carga en la zona más dañada de la rodilla podía disminuir con el fortalecimiento de los músculos de la cadera. A los 3 meses de seguimiento no se vieron diferencias en cuanto al peso soportado por la zona más dañada de la rodilla, aunque en el grupo que siguió un programa de fortalecimiento físico tenía menos dolor y habían mejorado funcionalmente más que los otros pacientes.

Por lo tanto la terapia física de la musculatura de la cadera mejora el dolor y la funcionalidad en artrosis de rodilla avanzada, sin embargo no consigue disminuir la progresión de la enfermedad (una consecuencia a largo plazo del peso soportado por la zona de carga de la rodilla).



Bibliografia:

Bennell, K. L. et al. Hip strengthening reduces symptoms but not knee load in people with medial knee osteoarthritis and varus malalignment: a randomised controlled trial. Osteoarthritis Cartilage doi: 10.1016/j.joca.2010.01.010




Autor: Julio Ramírez
Fecha: 13/09/2010
Fecha Últ.Modificación: 19/10/2011