La vigilancia del sistema inmunitario
Estas células, que pueden acabar formando un cáncer, en muchas ocasiones son detectadas y eliminadas por nuestras “defensas”. También sabíamos que, en ocasiones, las células del carcinoma a menudo escapan a esta detección. En estas circunstancias, es muy difícil que nuestro sistema inmunitario pueda detener la enfermedad por sí solo.
Un artículo publicado recientemente por Catherin Koebel y colaboradores en la prestigiosa revista americana Nature demuestra cómo nuestro sistema inmunitario no sólo actúa en las dos circunstancias que hemos explicado antes, sino que además en “animales de laboratorio” se ha visto como la activación del sistema inmunitario de los animales mantiene sin crecimiento pequeñas lesiones tumorales, mientras que la administración de sustancias que dañaban su sistema inmunitario permitía el crecimiento de estas lesiones.
En resumen, estos investigadores concluyen, entre otras cosas, que es posible pensar que en ciertas personas y en algunos tumores, pequeñas lesiones malignas pueden existir en nuestro organismo, controladas por el sistema inmunitario, sin que nos provoquen síntomas. Si existe una enfermedad ya diagnosticada anteriormente, estas podrían ser lesiones en estado de “dormancy” o durmientes bajo la vigilancia de nuestro sistema inmunitario.
Bibliografia:
C.M. Koebel y cols. Nature. doi:10.1038/nature06309.