Desfibrilador automático implantable (DAI)
El procedimiento se practica en pacientes con riesgo de presentar arritmias rápidas peligrosas, en general después de haber padecido un infarto. El mecanismo por el que actúa el DAI es similar a la cardioversión, con la diferencia de que el DAI «escucha» continuamente el ritmo del paciente, y sólo actúa con una descarga cuando detecta una arritmia rápida peligrosa.
La batería es un poco mayor que la del marcapasos.
Los riesgos del procedimiento son similares al marcapasos. El mayor problema suele ser que estos pacientes deben controlarse por la enfermedad de base que les ha producido la arritmia.
En caso de producirse una arritmia rápida, el DAI automáticamente la interrumpe, y el paciente puede sentir una descarga molesta. Teniendo en cuenta que esto ocurre en general una o dos veces en muchos años, y que así no corre peligro la vida del paciente, puede considerarse un inconveniente menor.
El paciente no necesita tomar medicamentos por este motivo, y sigue controles rutinarios para vigilar el estado y la batería.
Hoy en día tanto los marcapasos como los DAI están protegidos contra los campos magnéticos habituales. No obstante se recomienda que se eviten los detectores de metales. No se pueden realizar tampoco resonancias magnéticas.
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