No es seguro que cada vez haya más depresiones
Lamentablemente, la información basada en estudios rigurosos que tenemos al respecto es realmente escasa. Evidentemente, para responder a esta cuestión no sería correcto recurrir simplemente a cuántos pacientes se están visitando actualmente en psiquiatría y cuántos lo hacían años atrás. Esta idea puede estar claramente influenciada, más que por aspectos estrictamente médicos (de incidencia real), por aspectos de tipo más socio-cultural (facilidad para acceder al médico, mayor conocimiento de las enfermedades psiquiátricas en la población, menor estigmatización de la enfermedad psiquiátrica, etc.).
Un reciente estudio ha intentado evaluar si la proporción de personas que padecen trastornos depresivos ha aumentado en el curso de los últimos años.
El estudio se ha realizado en Australia. En 1998 se evaluó la existencia de algún trastorno depresivo en 3.010 individuos. En 2004 se volvió a realizar lo mismo, en este caso con un total de 3.015 individuos. La metodología que se utilizó en los dos casos para escoger a los individuos evaluados fue similar.
Los resultados del estudio son contundentes:
- La incidencia (es el número de casos nuevos de una enfermedad, un síntoma, muerte o lesión que se presentan durante un período de tiempo específico, como, por ejemplo, en un año; a menudo se expresa como porcentaje de una población) total de algún tipo de trastorno depresivo no experimentó cambios significativos desde el año 1998 al año 2004.
- Al analizar por separado la incidencia de los diferentes tipos de trastornos depresivos (depresión mayor u otros –incluyendo distimia, trastorno adaptativo, etc.-) tampoco se encontraron cambios significativos en la incidencia de los mismos desde el año 1998 al 2004.
- Al analizar la incidencia de los trastornos depresivos basándose en diversas variables, por ejemplo, grupos de edad, sexo, país de nacimiento, nivel cultural, status social, etc., tampoco se detectaron diferencias significativas entre la evaluación de 1998 y la de 2004.
Ahora bien, hay un aspecto de este estudio especialmente cuestionable. Un intervalo de sólo seis años entre la primera y la segunda evaluación puede ser un período excesivamente breve para evaluar cambios en la incidencia de una enfermedad. No obstante, como mínimo hasta la aparición de nuevos estudios, deberemos tener muy en cuenta estos resultados.
Bibliografia:
- Hawthorne G, Goldney R, Taylor AW. Depression prevalence: is it really increasing? Aust N Z J Psychiatry 2008; 42: 606-616.
Otras referencias destacables:
- Mattisson C, Bogren M, Nettelbladt P, et al. First incidence depression in the Lundby Study: a comparison of the two time periods 1947-1972 and 1972-1997. J Affect Disord 2005; 87: 151-160.
- Murphy JM,
Laird NM, Monson RR, et al. Incidence of depression in the Stirling
County Study: historical and comparative perspectives. Psychol Med
2000; 30: 505-514.
intereses creados
De alli la importancia de universidades y centros de investigacion independientes de estos "benefactores", llamese fundacion ford, rockefeller, etc
marketing y depresion