Trastorno de ansiedad generalizada
El término “indefinida” se refiere a que el paciente no es capaz de explicar a qué teme o qué le preocupa. En psiquiatría llamamos expectación aprensiva a esta sensación mantenida de temor intenso a no se sabe qué.
Esta intensa sensación de miedo, al producir una pérdida marcada de concentración (sólo se piensa en un temor incontrolable) comporta un deterioro en el funcionamiento de la persona. Junto a la sensación de miedo o preocupación y a la pérdida de concentración, puede haber otros síntomas. Los síntomas que con más frecuencia acompañan a dicho trastorno son la fatiga, irritabilidad, tensión muscular y alteraciones del sueño (dificultad para conciliar y/o mantener el sueño). Como en todo trastorno de ansiedad también pueden aparecer otros síntomas físicos de ansiedad, como palpitaciones, temblor, sensación de mareo o respiración rápida y entrecortada. Si la enfermedad dura mucho tiempo, el paciente puede acabar presentando sintomatología depresiva.
Esta enfermedad se produce en ambos sexos y a cualquier edad, aunque es infrecuente su inicio antes de los 18-20 años o después de los 60.
¿Cuál es la causa del trastorno de ansiedad generalizada?
De la misma forma que comentamos al tratar el tema del trastorno de ansiedad con agorafobia, carecemos de información suficiente respecto a las causas que motivan el desarrollo de esta enfermedad. Probablemente, la combinación de factores genéticos y de factores ambientales (de personalidad, de estrés) estará detrás de esta enfermedad. Si bien el hecho de ser una persona muy insegura o muy exigente puede predisponer a padecer este trastorno, no sería correcto afirmar que siempre que se padece esta enfermedad se tiene una personalidad insegura o perfeccionista de base.
¿Cómo se trata el trastorno de ansiedad generalizada?
El tratamiento ideal es el tratamiento combinado: farmacológico y psicológico.
Desde el punto de vista psicoterapéutico, el aprendizaje de técnicas de relajación, la comprensión del mecanismo fisiológico de la depresión y el aprendizaje de una nueva forma de procesar la información que nos llega de nuestro alrededor, contribuyen a mejorar la sintomatología de esta enfermedad.
El tratamiento farmacológico consigue lo siguiente:
- Reducir de una forma muy rápida (escasos días) los síntomas físicos de la ansiedad (tensión muscular, palpitaciones, respiración rápida y entrecortada, etc.). Con esta finalidad se prescriben los fármacos denominados ansiolíticos o de antiansiedad.
- Eliminar de una forma más lenta (varias semanas) la sensación de temor o preocupación indefinida. Con esta finalidad se prescriben fármacos pertenecientes al grupo de los antidepresivos (¡los antidepresivos son muy buenos para la antiansiedad aunque no estemos deprimidos!).
- El tratamiento farmacológico debe mantenerse por un período mínimo de seis meses tras la desaparición de los síntomas de enfermedad.
Bibliografia:
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- Mitte K. Meta-analysis of cognitive-behavioral treatments for generalized anxiety disorder: a comparison with pharmacotherapy. “Psychol Bull” 2005; 131: 785-795.
- Hidalgo RB, Tupler LA. Davidsomn JR. An effect-size analysis of pharmacologic treatments for generalized anxiety disorder. “J Psychopharmacol” 2007; 21: 864-872.