El tratamiento no farmacológico de la EPOC: más allá de los medicamentos
Entre las medidas no medicamentosas se incluyen el abandono del hábito de fumar, la motivación para incrementar la actividad física y el ejercicio, la vacunación antigripal y contra la neumonía, la educación para la adherencia a los medicamentos prescritos, las estrategias de automanejo de la enfermedad como, en particular, cuando se producen agudizaciones de esta enfermedad crónica. Aunque de forma individual todos estos componentes de tratamiento no farmacológicos forman parte de una buena práctica clínica, todos ellos pueden ser proporcionados en conjunto a través un meticuloso programa de rehabilitación pulmonar. La rehabilitación pulmonar, que incluye entrenamiento físico, educación, soporte psicológico y consejo nutricional (tabla 1), ha demostrado ser efectiva analizada de acuerdo a diversos indicadores (tabla 2) a pesar de que casi no produzca efectos benéficos directos sobre la propia afectación pulmonar. Esta intervención funciona primariamente por sus efectos beneficiosos sobre las alteraciones concomitantes de la EPOC, tal como el desentrenamiento físico. La rehabilitación pulmonar está indicada cuando los síntomas respiratorios o la limitación para las actividades persisten a pesar del tratamiento médico estándar. La combinación de la terapia con broncodilatadores y/o oxígeno suplementario, con entrenamiento aumentan su efectividad.
| Tabla 1: componentes de un programa de rehabilitación minucioso |
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| Tabla 2: beneficios objetivos de la rehabilitación pulmonar |
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Bibliografia:
ZuWallack R. The nonpharmacologic treatment of chronic obstructive pulmonary disease. Advances in our understanding of pulmonary rehabilitation. Proc Am Thorac Soc 2007; 4: 549–553.