La obstrucción crónica al flujo aéreo provoca pérdida de días de trabajo en el mundo laboral en personas no diagnosticadas previamente
La EPOC empeora la calidad de vida de las personas que la padecen debido al ahogo (disnea) y a las descompensaciones. Es una enfermedad que se diagnostica ya en fases avanzadas.
Desde los sistemas de salud, se está trabajando en programas dirigidos a la prevención (hábitos de vida saludables) y a la detección temprana de la enfermedad (espirometría forzada - “prueba de soplar”) en los centros de atención primaria.
Actualmente se está prestando mucha atención a la evaluación global de las consecuencias de la EPOC especialmente en las personas activas en el medio laboral.
En un estudio publicado en el mes de junio, Impact of chronic airflow obstruction in a working population en la “European Respiratory Society”, por el grupo de Roche N, et al de Francia, se ha mostrado que personas activas en el medio laboral y sin haber sido diagnosticadas previamente presentaron una obstrucción al flujo aéreo y un empeoramiento de la calidad de vida debido a la disnea (ahogo), y que ambos parámetros han tenido una relación significativa en pérdida de días de trabajo.
Se estudiaron 5.008 personas de edad superior a los 40 años, identificadas en 31 centros de salud en Francia. Estos centros son accesibles a todos los trabajadores. El 93,5% aceptó participar en el estudio. A todas las personas se les realizó un cuestionario y una espirometría forzada (prueba clave para el diagnóstico de la EPOC). La edad media de las personas fue de 60 años; el 80% de los sujetos tenía menos de 70 años. Sólo el 9,1% de las personas conocía que padecía asma, el 2,6% EPOC y el 5,8% bronquitis crónica. La presencia de obstrucción en pacientes no asmáticos fue del 7,5%. La mayoría de los pacientes (59%) presentó una obstrucción al flujo aéreo de mediana intensidad (evaluada a través de la prueba de la espirometría forzada). Al evaluar los cuestionarios se detectó que el empeoramiento de la calidad de vida estaba relacionado con el grado de disnea (ahogo). También se les preguntó a los pacientes cuántos días habían faltado al trabajo por estos problemas y se observó que los pacientes con peor calidad de vida, con un grado de disnea (ahogo) y un descenso en los resultados de la espirometría forzada, faltaban más al trabajo: 6,71±39,09 versus 1,45±14,33 días en sujetos sin problemas respiratorios.
Por lo tanto, al realizar el estudio en dicha población trabajadora “teóricamente sana”, se observó que un 7,5% de las personas presentaba una obstrucción al flujo aéreo de mediana intensidad que no conocía. En estos sujetos, la disnea (ahogo) era frecuente al igual que una mala percepción de su calidad de vida, y más pérdida de días trabajados. El 94% de los sujetos no conocía que tenía alteraciones en sus pulmones.
La EPOC no es sólo una enfermedad de persona anciana. Los resultados en sujetos con edad igual o inferior a 65 años no son insignificantes y tienen un impacto evidente en la utilización de recursos y costes sanitarios. En este grupo de sujetos se observó que la capacidad de trabajar es un punto importante del grado de satisfacción de su vida. Un 36% de los pacientes declaró que esta discapacidad (ahogo, mala calidad de vida) son factores determinantes para no poder acudir al lugar de trabajo.
Bibliografia:
Impact of chronic airflow obstruction in a working population. N. Roche, F. Dalmay, T. Perez, C. Kuntz, A. Vergnenègre, F. Neukirch, J-P. Giordanella y G. Huchon. Eur Respir J 2008; 31: pp. 1.227–1.233.