Ley de dependencia
En el título preliminar se define “Dependencia” como el estado de carácter permanente en que se encuentran las personas que, por razones derivadas de la edad, la enfermedad o la discapacidad, y ligadas a la falta o a la pérdida de autonomía física, mental, intelectual o sensorial, precisan de la atención de otra u otras personas o ayudas importantes para realizar actividades básicas de la vida diaria o, en el caso de las personas con discapacidad intelectual o enfermedad mental, de otros apoyos para su autonomía personal.
El artículo 26 de esta ley clasifica tres grados de dependencia en función de las menores a mayores limitaciones que tenga la persona para su autonomía personal: Grado I. Dependencia moderada; grado II. Dependencia severa; y grado III. Gran dependencia cuando por la pérdida total de autonomía física, mental, intelectual o sensorial, necesita el apoyo indispensable y continuo de otra persona o tiene necesidades de apoyo generalizado para su autonomía personal.
En el caso de personas con un diagnostico psiquiátrico se plantean algunas consideraciones. En general la mayoría de pacientes con enfermedad mental no pasarían de forma positiva los ítems de la valoración para obtener el beneficio de la dependencia. Además, si se consigue la dependencia se pierde la posibilidad de acceder a los Dispositivos Asistenciales de Salud Mental (pisos, residencias, etc.).
Cuando el paciente con enfermedad mental tiene mas de 60 años y sufre otras patologías orgánicas que dificultan su autonomía, los medios asistenciales ya solicitan normalmente dicha valoración. También se tramita la ley de dependencia para el familiar mayor con quien convive el paciente con trastorno mental, en los casos que según valoración social se encuentre una grave problemática familiar y económica,
Es evidente que la aplicación de la ley de dependencia podría solucionar los problemas sociales de algunos pacientes con trastorno esquizofrénico, pero por otro lado, no debemos olvidar que el objetivo deseable para la mayoría de estos pacientes va en otra dirección: Su completa integración en la sociedad con plenos derechos y la desaparición del estigma.
Bibliografia:
Fuente e imagen: Jefatura del Estado Español (BOE número 299 de 15/12/2006).
http://www.boe.es/aeboe/consultas/bases_datos/doc.php?coleccion=iberlex&id=2006/21990
LEY DE DEPENDENCIA
Está claro que no llegaría a los 60 años sin una supervisión permanente.
¿pisos tutelados? ¿residencias? ¿donde? ¿para quien?.
En este tema considero que no se debe generalizar habrá quien pueda valerse mejor ó peor sin mucha dependencia y otros que sólos estarían como muchos de ellos están ahora en la actualidad -alrededor de los contenedores- y -durmiendo en el suelo-.
Ley de dependencia
Pero... ¡ay como no de el perfil! Entonces, a casita con la receta, y a buscarse la vida.
Totalmente integrado en esta sociedad de consumo capitalista. Y solo.
Un enfermo de esquizofrenia debe intentar llevar una vida lo más integrada posible. Eso esta claro. Pero lo que tambien está claro es que son: dependientes, en mayor o menor grado.
Cuestión de términos que dejan a las personas... tiradas. Sobre todo cuando la familia se disuelve por agotamiento.