Alteraciones en el córtex prefrontal, hipofrontalidad
La mayoría de los estudios realizados con PET y SPECT han señalado una disminución del riego sanguíneo del córtex prefrontal o hipofrontalidad en la esquizofrenia. El córtex prefrontal está implicado en diversas funciones que se encuentran alteradas en pacientes con esquizofrenia, con predominio de síntomas negativos tales como la atención, la fluidez del pensamiento, la anticipación, la planificación de futuro, la adaptación a diferentes demandas ambientales, los vínculos afectivos, etc.
La hipofrontalidad se produce durante la realización de tareas que requieren la activación del córtex prefrontal. Cuando una persona no afectada realiza estas tareas, el flujo sanguíneo del córtex prefrontal aumenta mientras que el de un paciente esquizofrénico presenta una incapacidad específica para reaccionar. Adicionalmente, en un grupo de pacientes sin tratamiento previo se ha detectado que en condiciones de reposo, el córtex prefrontal está anormalmente activo. A este funcionamiento anómalo, se le denomina hiperfrontalidad y es más evidente en el hemisferio izquierdo.
La hiperfrontalidad en reposo, junto a la hipofrontalidad al afrontar tareas cognitivas, sugieren un funcionamiento fisiológico inadecuado del córtex prefrontal en la esquizofrenia. Esta anomalía es previa al tratamiento y aparece en etapas precoces del curso de la enfermedad.
Volver a Anomalias funcionales