Sistemas de “infusión continua de insulina” (bombas de insulina) más “sensor continuo de glucosa” en tiempo real: una realidad
Los campos de investigación en diabetes son múltiples y variados, pero se está invirtiendo mucho tiempo y dinero en aquellas investigaciones orientadas a buscar medios de tratamiento que permitan conseguir el mejor control de la diabetes con el menor número de efectos secundarios relacionados con este tipo de intervención. La finalidad de ello está en conseguir tratamientos que permitan de forma automática, y con una mínima intervención de la persona con diabetes, controlar los niveles de glucosa y así evitar los problemas relacionados con esta enfermedad a corto, medio y largo plazo.
Dentro de estas líneas de investigación están aquellas cuyo objetivo es sustituir las células que ya no fabrican insulina por otras obtenidas del páncreas de un cadáver (trasplante de islotes pancreáticos), o bien conseguir células insulino-secretoras a partir de las células pluripotenciales, también conocidas como células madre.
El trasplante de islotes tuvo un importante auge a principios de este siglo pero se ha visto que, a pesar de los tratamientos contra el rechazo, a los pocos años son destruidas por el organismo. En la actualidad esta línea de trabajo funciona a cámara lenta en busca de medicamentos más potentes para evitar el rechazo y para que tengan menos efectos secundarios.
En cuanto a las células madre, donde parecía que estaría la “curación” de la diabetes, los resultados más recientes son mucho menos esperanzadores en relación a su aplicación terapéutica.
Por otro lado, están las líneas de investigación basadas en la biotecnología cuya finalidad es conseguir sistemas mecánicos que determinen los niveles de glucosa en sangre de forma continua, y que un sistema inteligente administre la cantidad de insulina necesaria para poder mantener los niveles de glucosa dentro de la normalidad. En relación a lo que podíamos llamar “páncreas artificial” ya se han realizado varios estudios con resultados muy buenos aunque de muy corta duración, por lo cual resulta prematuro manifestar que las personas con diabetes podrán disponer a corto o medio plazo de estos páncreas artificiales.
En relación a esto último, en el Congreso Europeo de Diabetes se presentaron los resultados de un estudio llevado a cabo en diferentes hospitales de EEUU, en el que se compararon dos grupos de personas con diabetes tipo 1.
Un grupo llevaba un sensor continuo de glucosa en tiempo real además de seguir un tratamiento intensivo de insulina con bomba o múltiples dosis, y otro grupo seguía un tratamiento de las mismas características pero el control de glucosa se realizaba de forma clásica, es decir, mediante un reflectómetro.
Los resultados han demostrado que cuando se lleva un control continuo de la glucosa en tiempo real se consiguen controlar los valores de glucosa en sangre de una forma más estable y con un número menor de hipoglucemias que cuando utilizamos un medidor de glucosa convencional.
Los resultados son mejores cuanto más tiempo se lleva el medidor continuo de glucosa. Si estos datos se confirman en los próximos estudios de características similares que están en marcha, podríamos afirmar que si se consigue un sistema inteligente totalmente autónomo o que sólo requiera una mínima intervención por parte de la persona con diabetes, dicho sistema podría estar a disposición de los pacientes diabéticos en un plazo relativamente corto.
evelion