Complicaciones
Las complicaciones que puede provocar la diabetes a largo plazo pueden afectar a los ojos, los riñones, el corazón, y pueden producir también disfunción eréctil en los varones y lesiones en los pies.
La mayoría de las complicaciones crónicas tienen su origen en un problema vascular. Los problemas vasculares se producen cuando las grandes arterias quedan ocluidas (embozadas), o cuando las más finas del organismo pueden dañarse, como es el caso de las arterias de la retina del ojo y del riñón.
Para evitar o retrasar las
complicaciones de la diabetes es necesario:
- Mantener un buen control metabólico (hemoglobina glicada).
- Evitar o reducir factores de riesgo vascular: el tabaquismo, la hipertensión y el colesterol y los triglicéridos altos.
- Acudir a las visitas de revisión y análisis.
-
Realizar
revisiones del fondo del ojo cada año o cuando su médico se lo indique.
Las revisiones de análisis
y las visitas con el equipo médico habitual una vez esté adaptado el
tratamiento suelen ser cada 3 o 6 meses. Dependiendo de cada caso y situación,
la frecuencia se individualiza para cada persona.
Dos grandes estudios
realizados en los años noventa, el DCCT en personas con diabetes tipo 1, y el
UKPDS en personas con diabetes tipo 2, han demostrado de forma concluyente que
el buen control metabólico evita o retrasa la aparición de las complicaciones
de la diabetes y, por tanto, mejora la calidad de vida de las personas que la padecen.
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