Ácido úrico e hipertensión arterial
Por tanto, pese a que es un hecho que la hiperuricemia se relaciona con la hipertensión, clásicamente no se le ha considerado un factor causal per se y tampoco como un “verdadero” factor de riesgo cardiovascular.
Sin embargo, investigaciones recientes otorgan un papel más importante a los niveles altos de ácido úrico en la génesis de la hipertensión arterial.
Un estudio reciente que publica la prestigiosa revista “JAMA” (Journal of the American Medical Association) muestra cómo el alopurinol, fármaco que se utiliza para disminuir las cifras de ácido úrico en la sangre, consiguió normalizar las cifras de presión arterial en varones adolescentes.
El ácido úrico es una sustancia de desecho que genera el propio organismo, derivada de diversos procesos metabólicos. Su acumulación en diferentes partes del cuerpo –generalmente articulaciones- produce la gota.
En el citado estudio clínico participaron treinta adolescentes recién diagnosticados de hipertensión, que también tenían niveles elevados de ácido úrico (por encima de 6mg/dl). Quince de ellos recibieron alopurinol (200 mg dos veces al día, durante 28 días) y el resto, placebo (sustancia inactiva) durante el mismo periodo.
Los pacientes que recibieron alopurinol no sólo redujeron los niveles de ácido úrico como era de esperar, sino que también disminuyeron la presión arterial situándola en niveles normales.
Pese a lo interesante del hallazgo, este estudio tiene varias limitaciones, por ejemplo, que el número de participantes en el estudio era muy pequeño, que se realizó en un período de tiempo muy corto, etc.
En conclusión, el tratamiento con alopurinol puede reducir la presión arterial en adolescentes con hiperuricemia diagnosticados de hipertensión.
Los efectos secundarios del alopurinol, principalmente de origen digestivo y otros más importantes como el síndrome de Stevens–Johnson (cuadro severo con afectación de piel y mucosas), hacen del alopurinol una alternativa poco recomendable ante la amplia batería de fármacos mucho mejor tolerados para el tratamiento de la hipertensión.
No obstante, la observación de que el alopurinol puede hacer descender las cifras de presión arterial es un hecho muy importante que invita a seguir investigando para averiguar cuáles son exactamente los mecanismos que llevan finalmente a producir la elevación de la presión arterial.
Bibliografia:
Effect of Allopurinol on Blood pressure
of adolescents with Newly diagnosed essential hypertension. A randomized trial.
Daniel I. Feig, MD, PhD; Beth Soletsky, RN; Richard J. Johnson, MD, JAMA, 2008; 300(8): 924-932.