Prehipertensión en adultos jóvenes. ¿Consecuencias posteriores?
Sin embargo, otras sociedades como la European Society of Hipertension o la European Society of Cardiology no aceptan esta denominación, ya que, a su juicio, el término prehipertensión puede generar ansiedad y en muchos casos dar lugar a exploraciones innecesarias, además de no aportar excesivo valor clínico.
A diferencia de la hipertensión, el tratamiento adecuado -lo llamemos o no prehipertensión- para estas cifras límite normalmente no incluye medicamentos a menos que exista otra afección de alto riesgo tal como la insuficiencia cardiaca, enfermedad de las arterias coronarias, apoplejía, diabetes o un trastorno renal.
La base de la terapia sería la introducción de cambios en el estilo de vida, lo cual ayudaría a retardar o prevenir el avance hacia la hipertensión.
Conocemos que la hipertensión arterial constituye un factor de riesgo de enfermedad cardiovascular bien establecido, pero poco se sabe sobre la repercusión de elevaciones leves de presión (valores de prehipertensión mantenidos) durante años en los adultos jóvenes.
Para medir la asociación de estas cifras de presión antes de los 35 años con ateroesclerosis coronaria, varios investigadores diseñaron un estudio (estudio CARDIA) para medir los resultados de las consecuencias de cifras de prehipertensión mantenidas en el tiempo en adultos jóvenes.
El estudio concluye que cifras mantenidas durante años en el rango de prehipertensión se asocian a la ateroesclerosis coronaria unos veinte años más tarde.
En el citado estudio, que publica la revista “Annals of Internal Medicine” en su número de julio, participaron hombres y mujeres blancos y negros menores de 35 años, que no tenían hipertensión. Se les midió la presión arterial durante veinte años.
El 18% de ellos desarrolló hipertensión antes de los 35 años (perfil de hombre de raza negra, con sobrepeso y con un status socioeconómico bajo).
La prehipertensión antes de los 35 años se asoció a calcificación coronaria posterior (medida mediante tomografía).
Esta asociación se dio independientemente de otros factores de riesgo de enfermedad cardiovascular.
Como conclusión, pese a que los beneficios clínicos no han sido demostrados todavía en ningún ensayo clínico controlado, los resultados de este estudio sugieren que es realmente beneficioso y recomendable mantener la presión arterial sistólica por debajo de 120 mm Hg antes de los 35 años para mantener una buena salud cardiovascular posterior.
Bibliografia:
Prehypertension during Young Adulthood and Coronary Calcium Later
in Life, “Annals of internal medicine”, 15 July 2008, Volume 149, Issue
2, pages 91-99.
Mark J. Pletcher, MD, MPH; Kirsten Bibbins-Domingo,
PhD, MD; Cora E. Lewis, MD; Gina S. Wei, MD, MPH; Steve Sidney, MD,
MPH; J. Jeffrey Carr, MD, MSCE; Eric Vittinghoff, PhD; Charles E.
McCulloch, PhD; y Stephen B. Hulley, MD, MPH.