Enfermedad isquémica del corazón
Tanto la angina como el infarto se producen por la obstrucción lenta, progresiva e incompleta de las arterias coronarias, en el caso de la angina de pecho, o bien más rápida y completa, en el caso del infarto de miocardio.
Entre el infarto y la angina hay muchas formas intermedias: infartos pequeños, anginas de pecho graves y extensas, o bien que la angina acabe produciendo un infarto si el paciente no consulta rápidamente a su médico o no pone ningún remedio.
Cuando la obstrucción de una o más de las arterias coronarias afecta a más del 75% de la luz es cuando la enfermedad empieza a dar síntomas.
El síntoma más importante es la denominada angina de pecho, angor o dolor anginoso, que consiste en una sensación intensamente molesta y a veces dolorosa de tipo opresivo localizada en el pecho.
A veces se extiende a los brazos o a la mandíbula o a la espalda, con una intensidad variable. En ocasiones, el dolor puede ser poco apreciable, o manifestarse como cierta sensación de falta de aire.
Para distinguirla de otros dolores o molestias en esta zona, que podrían ser banales o de menor importancia, los médicos suelen tener en cuenta las características siguientes:
- El dolor de la angina de pecho tiene relación directa con el esfuerzo físico, mientras que en otros dolores la relación no es tan clara.
- Respecto a la duración, el dolor anginoso generalmente se alarga de 2 a 30 minutos, mientras que otros dolores tienen una duración más diversa.
- Finalmente, la impresión de gravedad cuando se da una angina de pecho es más importante, a diferencia de otros dolores.
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