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Tratamiento farmacológico de la artritis

Es el pilar fundamental del tratamiento. Existen diferentes familias de medicamentos que son eficaces en esta enfermedad.

Vídeo. Tratamiento farmacológico de la artritis. Introducción

 


Analgésicos o antiinflamatorios no esteroideos

Producen mejoría de los síntomas pero no alteran el curso natural de la enfermedad. Son especialmente eficaces para tratar el dolor y la rigidez de la columna de pacientes con espondilitis anquilosante.
Vídeo. Tratamiento farmacológico de la artritis: Analgésicos o antiinflamantorios no esteroideos
 

Corticoides

Los corticoides han sido ampliamente utilizados en la artritis reumatoide desde su descubrimiento hace más de 50 años. 
Deben utilizarse el menor tiempo posible y a las mínimas dosis. En ocasiones se utilizan a dosis más elevadas durante unos días o semanas en caso de brote de la enfermedad o en espera de que actúen los otros fármacos antirreumáticos que se estén administrando.

Cuando la enfermedad está bien controlada deben intentar retirarse progresivamente hasta suspenderlos. Pueden ocasionar efectos secundarios como edemas, osteoporosis, cataratas, diabetes, etc., sobre todo si se utilizan durante periodos prolongados y a dosis altas.  
Vídeo. Tratamiento farmacológico de la artritis: Corticoides

Fármacos antirreumáticos modificadores de enfermedad

Deben su nombre a que no sólo mejoran los síntomas de la artritis sino a que frenan la enfermedad y enlentecen la destrucción de las articulaciones.

Actúan interfiriendo la producción de sustancias o determinadas funciones de células que están implicadas en la inflamación sinovial, aunque el mecanismo de acción exacto de muchos de estos fármacos no se conoce completamente.

Pertenecen a este grupo de medicamentos el metotrexato (Metotrexato, Metoject), la sulfasalazina (Salazopirina), la leflunomida (Arava), la ciclosporina (Sandimmun), la cloroquina (Resochin), la hidroxicloroquina (Dolquine) y las sales de oro (Miocrin).

Todos ellos se utilizan en la artritis reumatoide. En la artritis psoriásica suelen emplearse los cuatro primeros y en la espondilitis anquilosante, básicamente la sulfasalazina. En la artritis reumatoide y en la artritis psoriásica el más utilizado es el metotrexato por su buen perfil de eficacia y seguridad.

Todos los fármacos antirreumáticos deben utilizarse de forma prolongada y bajo control médico, siempre bajo la supervisión del reumatólogo. Al contrario de lo que la gente cree, suelen ser muy bien tolerados.

Pueden producir algunos efectos secundarios como inflamación del hígado, erupciones cutáneas, molestias digestivas, y más raramente toxicidad hematológica o pulmonar u otros efectos más graves.

Vídeo. Tratamiento farmacológico de la artritis. Fármacos antirreumáticos modificadores de enfermedades


Terapia biológica

Son fármacos diseñados a través de técnicas complejas de biología molecular destinados a bloquear de forma específica la acción de sustancias que tienen un papel fundamental en la presencia y la perpetuación de la inflamación de la membrana sinovial.

Los que han resultado más eficaces y están hoy en día ya comercializados para el tratamiento de la artritis reumatoide son los que van dirigidos contra una proteína, que se denomina TNF-alfa.

Existen tres medicamentos contra la TNF-alfa; son el infliximab (Remicade), el etanercept (Enbrel) y el adalimumab (Humira).

Los tres han demostrado ser muy eficaces y se reservan para aquellos pacientes con artritis reumatoide que no han respondido a los fármacos antirreumáticos como el metotrexato.

Tienen además un efecto muy notable sobre la destrucción de las articulaciones, y evitan su progresión. Son fármacos bastantes seguros, aunque pueden tener efectos adversos como una mayor predisposición a padecer infecciones o reacciones alérgicas.

Más recientemente dos nuevos fármacos biológicos se han incorporado al arsenal terapéutico de la artritis reumatoide: el rituximab (Mabthera), que actúa sobre los linfocitos B, y el abatacept (Orencia), que altera la función de los linfocitos T.

Los tres fármacos anti-TNF-alfa han demostrado también su efectividad en la artritis psoriásica y en la espondilitis anquilosante.

Vídeo. Tratamientos farmacológico de la artritis: Terapia biológica

 


 

Creado por Raimon Sanmartí, Juan Cañete 31-10-2008 11:19