Reconstrucción de la mama con grasa de la propia paciente
El pasado lunes, el doctor Fontdevila, jefe del Servicio de Cirugía Plástica del Hospital Clínic de Barcelona, presentó los resultados obtenidos mediante una nueva técnica de reconstrucción mamaria. Se trata de una técnica que sirve para reconstruir los defectos ocasionados por la cirugía del cáncer de mama. Es ideal para mejorar el resultado estético y de simetría con el otro pecho tras la exéresis de un tumor, pero también es posible realizar, con esta técnica, y en algunas pacientes, reconstrucciones de mastectomías completas, es decir, donde la mama ha sido totalmente extirpada.
La técnica consiste en el uso de injertos de tejido graso, lo cual, dicho en palabras sencillas, significa obtener grasa de localizaciones del cuerpo de la paciente donde existe un acúmulo de grasa e inyectarla de nuevo en la zona que se precisa tratar. Esta grasa, colocada en una nueva zona del cuerpo de una manera que permita integrarse al tejido allí existente, se revitaliza y no muere. Por consiguiente, no es reabsorbida por el cuerpo y no deja sin relleno la zona donde se ha colocado.
Esta técnica, que a principios de los años 2000 sirvió para reparar las importantes atrofias en la cara que presentaban los enfermos de SIDA y que les daban un aspecto de pacientes muy enfermos cuando en realidad su enfermedad estaba controlada, ha sido aplicada ahora en el campo de la cirugía reparadora del cáncer de mama. Su principal ventaja es su facilidad de ejecución. No existen grandes cicatrices, ya que pequeños agujeros de 2-3 mm permiten introducir unas pequeñas cánulas que obtienen la grasa, y otro pequeño orificio en la zona de inyección permite la recolocación de la grasa obtenida en la zona a reparar.
El doctor Fontdevila recibió el Premio de la Sociedad Americana de Cirugía Plástica por su trabajo en el desarrollo de esta técnica.